
En nuestro país es comun recordar las muertes antes que los nacimientos, las fechas negras antes que las luminosas.
Dentro de unas horas se cumple un nuevo aniversario de la toma del poder por los militares en la última dictadura militar que sufrimos en este país, la peor de todas, una época nefasta que nos marcó a todos muy profundo. No creo que haya mucha gente que no conozca a alguien que fue apresado y torturado o desaparecido en aquellos años, o por lo menos a un familiar de alguien que si lo haya sufrido.
Las consecuencias son incontables y llegan mas lejos de lo que uno normalmente podría pensar. A los treinta mil desaparecidos hay que sumarle a los exiliados, los desterrados que abandonaron su patria, por culpa de ellos. Los hijos de desaparecidos, que hoy viven sin identidad o con una que no es la de ellos. La persecución a casi toda la población civil, con una guerra que los tenía en el medio para nada.
La teoría de los dos demonios se encarga de repartir responsabilidades entre los militares dictadores, y los paramilitares guerrilleros que eran su objetivo mas claro...
Para mi siempre hubo un tercer demonio, el que se dejo demonizar, el que no tomó partido por ninguno de los otros dos, el que se puso en el lugar de víctima consagrando a los victimarios, y que eligió justificar el horror, con el infame "Algo habran hecho".
Claro que hicieron algo señor, señora...
Le dieron vuelta la cara a la venia ridícula y al bigote malhechor, tiraron piedras al águila del norte para no dejarse picotear los ojos, escupieron a las botas del totalitarismo para no dejarse pisotear, y defendieron la democracia lo mejor que pudieron, como mejor sabían, quizás no tenían los mejores métodos pero fueron lo suficientemente patriotas como para ponerle el pecho a las balas, y muchos quedaron en el camino.
Estas palabras apuradas son para ellos.
Yo se que hicieron algo, y ese algo fue pelear.
Dentro de unas horas se cumple un nuevo aniversario de la toma del poder por los militares en la última dictadura militar que sufrimos en este país, la peor de todas, una época nefasta que nos marcó a todos muy profundo. No creo que haya mucha gente que no conozca a alguien que fue apresado y torturado o desaparecido en aquellos años, o por lo menos a un familiar de alguien que si lo haya sufrido.
Las consecuencias son incontables y llegan mas lejos de lo que uno normalmente podría pensar. A los treinta mil desaparecidos hay que sumarle a los exiliados, los desterrados que abandonaron su patria, por culpa de ellos. Los hijos de desaparecidos, que hoy viven sin identidad o con una que no es la de ellos. La persecución a casi toda la población civil, con una guerra que los tenía en el medio para nada.
La teoría de los dos demonios se encarga de repartir responsabilidades entre los militares dictadores, y los paramilitares guerrilleros que eran su objetivo mas claro...
Para mi siempre hubo un tercer demonio, el que se dejo demonizar, el que no tomó partido por ninguno de los otros dos, el que se puso en el lugar de víctima consagrando a los victimarios, y que eligió justificar el horror, con el infame "Algo habran hecho".
Claro que hicieron algo señor, señora...
Le dieron vuelta la cara a la venia ridícula y al bigote malhechor, tiraron piedras al águila del norte para no dejarse picotear los ojos, escupieron a las botas del totalitarismo para no dejarse pisotear, y defendieron la democracia lo mejor que pudieron, como mejor sabían, quizás no tenían los mejores métodos pero fueron lo suficientemente patriotas como para ponerle el pecho a las balas, y muchos quedaron en el camino.
Estas palabras apuradas son para ellos.
Yo se que hicieron algo, y ese algo fue pelear.
Gracias
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